La historia de las “mujeres de consuelo” del ejército japonés

En la publicación de hoy vamos a hablar de una historia muy dura, quizás algunos de ustedes ya la habrán escuchado, una evidencia de lo horripilante que puede ser la vida de las mujeres durante la guerra.

El Ejército Imperial Japonés desde finales del siglo XIX había ocupado distintos territorios del continente asiático, dejando muerte y destrucción a su paso. Además, en su camino fue también implementando un macabro sistema de sometimiento sexual a mujeres, conocido como “mujeres de consuelo“.

Ocupación del Imperio Japonés

Se trataba del reclutamiento forzado de mujeres, principalmente coreanas, para servir como esclavas sexuales al ejército. Estas chicas, muchas de ellas niñas todavía, eran recluidas en una red de prostíbulos repartidos por distintos puntos del territorio ocupado. Algunas fuentes reveladas hace unos pocos años hablan de la “necesidad” de por lo menos una mujer cada 70 soldados, una situación aberrante.

Un testimonio desgarrador

A principio del 2022 se publicó un comic llamado “Hierba” de Keum Suk Gendry Kim cuyo objetivo es recuperar el testimonio de la algunas de estas mujeres.

Una de las historias más impactantes es la de Lee Ok-Sun, una niña que fue vendida por sus padres a una familia para que sirviera como doméstica, ya que ellos no podían mantenerla. A los 16 años Lee fue a su vez secuestrada y trasladada a una “casa de consuelo” en donde comenzó a ser violada repetidas veces por los hombres que la frecuentaban.

Su infierno se volvió aún peor entre los años 1942 y 1945 en donde pasó a estar a disposición de los sodados japoneses las 24 horas del día, pudiendo ser ultrajada hasta por 40 hombres en un fin de semana. La autora del comic deja sin embargo un mensaje esperanzador sobre este caso:

La señora Lee era una niña dentro de una familia muy pobre y en una sociedad patriarcal. Su mayor ilusión era poder ir al colegio y nunca lo consiguió. Pasó tres años en esa casa de consuelo, y tras la guerra su familia la repudió. Pero a pesar de todo no ha dejado de luchar, por lo que me pareció una cosa preciosa que he querido transmitir a los jóvenes de hoy. Ella es una persona muy optimista y con mucho sentido del humor. Y no paró de bromear mientras me contaba esas historias tan duras. Tras hablar con ella siempre volvía a mi casa con mucha energía

Keum Suk Gendry-Kim en RTVE

Heridas que tardan en cicatrizar

La relación entre Japón y Corea del Sur ha tenido momentos de mucha tensión sobre esta problemática, incluso durante el nuevo milenio. Si bien la ocupación japonesa finalizó en 1945 luego de la rendición que dio por finalizada la segunda guerra mundial, el gobierno nipón tardó décadas en reconocer el despojo y crueldad al que fueron sometidas sus víctimas.

Durante mucho tiempo se escudaron en la idea de que se trataba de prostitutas pagas, negando completamente la condición de esclavitud sexual. Recién el 2015 un acuerdo entre ambas naciones comprometía a Japón a pagar una indemnización monetaria a las “mujeres de consuelo” sobrevivientes (que a esa altura eran muy pocas).

La tensión recrudeció hace poco en el 2019, cuando Japón le quitó a Corea del Sur el estatus de socio comercial preferente, y restringió el envío de material industrial necesario para la producción coreana.

Se cree que la causa principal fueron las medidas judiciales impuestas por Corea para “castigar” a varias empresas japonesas por los trabajos forzados en tiempos de guerra. Heridas como estas, por más tiempo que transcurra nunca quedan en el pasado.

¿Conocías la historia de las “mujeres de consuelo”?¿Hasta que punto puede llegar la insensibilidad humana en tiempos de guerra no?


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